Las señales de que las baterias de tu UPS necesitan reemplazo incluyen menor autonomía, alarmas frecuentes, calentamiento o hinchazón, y tiempos de carga anormales. Para evitar fallas inesperadas, es clave realizar mantenimiento periódico, pruebas de respaldo y reemplazar la batería cada 2 a 4 años según uso y condiciones.